- La luz es uno de los factores más importante en el crecimiento y florecimiento de las Cattleyas (La poca iluminación es una de las causas más frecuentes de la falta de floración de las orquídeas).
- Hay que darles a las plantas una luz brillante, o algo de sol, pero no el sol directo del mediodía. Las hojas deben ser de un color verde mediano.
- Es importante que Cattleya sufra el acortamiento del día para florecer. La floración está determinada por el fotoperiodo en algunos híbridos. El tratamiento fotoperiódico consta de 8 a 10 semanas de días cortos (3-6 horas/noche) con temperatura próxima a los 15ºC.
Necesitan recibir luz brillante durante la mayor parte del día, un mínimo de ocho a doce horas de luz, siempre es mejor el sol filtrado de la mañana, nunca el sol directo del verano porque las queman; en verano las plantas deben estar protegidas.
Se las ubica de Este a Oeste de manera que reciban la primera luz del día.
Temperatura
- La temperatura adecuada para esta clase de orquídeas debe ser tal que no disminuya de los 15 ºC, dado a que tienen problemas en la formación y maduración de las capullos florales.
- La diferencia de temperatura entre el día y la noche es esencial para la salud de las orquídeas, sea en la casa o en un orquidario, se necesitan 3º a 4ºC de variación entre el día y la noche.
- Deben encontrarse en un ambiente ventilado que simule las copas de los árboles donde el viento es constante, de este modo se previene la contaminación de la planta con hongos o enfermedades bacteriales, especialmente si se encuentran en zonas muy húmedas y/o se dan temperaturas muy bajas.
- El aire debe estar circulando continuamente alrededor de las plantas, especialmente en días de mucho calor y alta humedad.
Riego y Humedad
Las cattleyas necesitan de 50% a 80% de humedad relativa.
Esta puede ser provista dentro de la casa colocando las plantas en platos rellenos con gravilla y parcialmente llenos de agua y colocando las plantas encima de la gravilla sin tocar el agua.
En los climas secos es bueno rociar las plantas con vapor o lluvia fina de agua, pero solamente por las mañanas.
El aire deber estar circulando continuamente alrededor de las plantas para prevenir enfermedades de hongos o bacterias, especialmente si la humedad es alta y la temperatura es fresca.
En el invernadero se puede aumentar la humedad al mojar el piso del mismo.
Durante el crecimiento vegetativo de la planta, que se conoce por las nuevas raicillas que asoman en su parte delantera y por los nuevos brotes, el riego debe ser más frecuente; pero se limita en el momento en el que entran en reposo, cuando la planta completó su desarrollo y floración.
Una vez al mes es recomendable regar profusamente con agua fresca para lavar y así evitar la acumulación de sales en las raíces y maceta. El riego debe hacerse en forma de lluvia suave para no destruir los nuevos brotes.
El sustrato en el que crecen las orquídeas necesitan secarse antes de volver a regar; durante la noche debe permanecer seco. En la época de lluvias hay poca evaporación y por consiguiente el riego se hará en forma más espaciada, manteniendo el sustrato apenas húmedo.
Las orquídeas sembradas en tronquitos y placas de raíz de helecho, necesitan riegos frecuentes, porque el agua se escurre más rápidamente; no así las que están en macetas con raíz de helecho o sphagnum, el agua permanece en ellas por más tiempo; pero las que tienen como sustrato carbón, trocitos de pino, retienen el agua de riego por poco tiempo.
Las Catleyas deberán secarse bien antes del siguiente riego mientras que las plantas más pequeñas requerirán de un riego más frecuente.
Tras el florecimiento, requieren un período de reposo durante el cual han de recibir agua suficiente para evitar que se resequen.
El agua de lluvia es excelente para el riego, contiene elementos nutritivos que la planta necesita.
DATO CURIOSO:
El agua de las casas suele contener mucha cantidad de sales disueltas; una de ellas, muy dañina para las orquídeas, es el cloro (gaseoso) siempre unido al sodio, al evaporarse queda este último elemento tóxico para nuestras plantas, queda acumulado entre las raíces.
Un agua de riego, con sales tóxicas disueltas, hará que el proceso de ósmosis se invierta, y como consecuencia la planta se deshidratará.
Remplante
Remplante
Es necesario replantar y cambiar el medio cuando los rizomas se salen de la orilla del tiesto o el medio en que están plantadas está descompuesto o empezando a descomponer y el agua de riego no escurre bien.
Generalmente esto pasa a los 2 o 3 años de haber sido plantada.
El mejor momento de hacerlo es cuando las raíces nuevas están apareciendo o inmediatamente antes de que aparezcan en el rizoma y se plantan en tiesto nuevo y con el tamaño del medio de acuerdo al tamaño de la planta.
La planta no se debe dividir hasta que tenga más de 6 pseudo bulbos adultos ya que se requieren de 3 a 5 bulbos por división. Seleccione un tiesto que permita que el crecimiento de la planta sea cómodo por 2 a 3 años antes de ella quedar apretada en el tiesto.




Corte las raíces que están podridas, ponga el material de medio al fondo del tiesto en forma de un cono y extienda las raíces firmes y vivas sobre el cono. Llene el tiesto con el material asegurando que el medio quede metido entre las raíces.
También asegúrese que el medio está empacado firmemente y ponga una estaca si es necesario y amarre la planta a la estaca. Mantenga la planta húmeda, a la sombra y con las raíces secas durante un período de aproximadamente dos semanas para promover el crecimiento de raíces nuevas.